Aunque la pintura sigue siendo la opción más utilizada para decorar paredes, el papel pintado ha recuperado protagonismo en los últimos años gracias a la enorme variedad de diseños disponibles.
Una tendencia muy utilizada consiste en combinar ambas soluciones dentro de una misma estancia.
Por ejemplo:
· En salones, colocando papel pintado en la pared principal detrás del sofá.
· En dormitorios, decorando la pared del cabecero.
· En habitaciones infantiles, utilizando diseños temáticos o estampados suaves.
· En recibidores, aportando personalidad con texturas o motivos decorativos.
La combinación de pintura y papel pintado permite crear espacios más exclusivos sin recargar visualmente la habitación.