La pintura de apantallamiento puede ser una solución muy interesante en determinadas situaciones, pero conviene conocer también sus limitaciones antes de decidir su instalación.
Puede reducir la cobertura del móvil dentro de la estancia
· Precisamente porque está diseñada para atenuar determinadas señales electromagnéticas, también puede afectar a la recepción de telefonía móvil dentro de la habitación tratada.
· Dependiendo de la superficie cubierta y de la intensidad de la señal exterior, es posible que la cobertura móvil disminuya en mayor o menor medida.
Puede afectar a la señal WiFi
· En algunos casos, la pintura puede reducir la intensidad de las redes WiFi que atraviesan las paredes tratadas.
· Por este motivo, antes de realizar una aplicación completa conviene estudiar la ubicación de routers, repetidores o puntos de acceso inalámbricos.
No siempre es necesario tratar toda la vivienda
· Uno de los errores más habituales es pensar que debe pintarse toda la casa.
· En muchos casos basta con actuar sobre una única pared, un techo concreto o una estancia determinada para conseguir el objetivo buscado.
Requiere una aplicación uniforme
· Para obtener resultados consistentes es importante respetar el rendimiento y el número de capas recomendadas por el fabricante.
· Las zonas sin cubrir o las aplicaciones irregulares pueden reducir la eficacia del sistema.
No sustituye a un estudio técnico especializado
· Cuando existen problemas importantes de interferencias electrónicas o se requieren niveles elevados de blindaje electromagnético, puede ser recomendable realizar mediciones previas y consultar con profesionales especializados.
Tiene un coste superior al de una pintura convencional
· Al incorporar materiales conductivos específicos, este tipo de revestimientos suele tener un precio superior al de una pintura plástica decorativa estándar.
· Sin embargo, suele resultar más sencilla y estética que otras soluciones de apantallamiento basadas en paneles o mallas metálicas.