Las grietas y fisuras son uno de los problemas más habituales que aparecen en una fachada con el paso del tiempo. Algunas son simplemente consecuencia del envejecimiento del revestimiento, mientras que otras pueden estar relacionadas con movimientos del soporte, cambios de temperatura, humedad o encuentros entre distintos materiales.

Cuando llega el momento de volver a pintar una fachada, cubrir directamente una grieta con pintura no suele ser una buena solución. Puede quedar disimulada durante un tiempo, pero si no se prepara y repara correctamente es muy probable que vuelva a marcarse.

Antes de empezar es importante determinar qué tipo de fisura tenemos delante, comprobar el estado del soporte y elegir un sistema de reparación adecuado. Y, sobre todo, saber reconocer cuándo una grieta deja de ser una simple reparación superficial y debería ser evaluada por un profesional.

Problema observado

Posible origen

Actuación habitual

Microfisuras superficiales

Envejecimiento o pequeñas tensiones del revestimiento

Sanear y proteger con un sistema adecuado

Fisura localizada y estable

Retracción o pequeño movimiento superficial

Abrir si es necesario, limpiar y reparar

Fisura que reaparece

Movimiento del soporte

Utilizar una reparación flexible o reforzada

Mortero desprendido

Degradación del soporte

Sanear y reconstruir

Grieta profunda, creciente o con desplazamiento

Posible problema constructivo

Evaluar antes de reparar o pintar

Reparación de grietas y fisuras en una fachada antes de pintar

Antes de reparar una grieta, averigua por qué ha aparecido

Una grieta es el resultado visible de un problema o movimiento que se ha producido en el soporte. Por eso, simplemente rellenarla sin intentar comprender su origen puede hacer que la reparación dure muy poco.

En una fachada pueden aparecer fisuras por numerosas razones:

  • retracción del mortero durante su secado;
  • dilataciones y contracciones provocadas por los cambios de temperatura;
  • encuentros entre materiales diferentes;
  • envejecimiento de pinturas y revestimientos;
  • pequeñas deformaciones del soporte;
  • entrada de agua o presencia continuada de humedad;
  • reparaciones antiguas mal ejecutadas;
  • movimientos de mayor importancia en el edificio.

Una pequeña fisura superficial que lleva años sin cambiar no debe valorarse igual que una grieta que aumenta progresivamente o que reaparece cada vez que se repara.

Por tanto, antes de coger la masilla hay que observar la grieta.

Microfisura, fisura o grieta: no todas se reparan igual

Aunque solemos utilizar los tres términos indistintamente, no todas las aberturas que aparecen en una fachada tienen la misma importancia.

Diferentes tipos de fisuras y grietas superficiales en una fachada

Microfisuras

Son líneas muy finas que normalmente afectan a la capa superficial del revestimiento. En ocasiones aparecen aisladas y otras veces forman un entramado de pequeñas fisuras.

Pueden deberse al envejecimiento del acabado, pequeñas retracciones o tensiones superficiales.

Fisuras

Son aberturas más claramente visibles que pueden afectar al revestimiento y a las capas superficiales del soporte.

Si permanecen estables, muchas pueden repararse antes de volver a pintar la fachada.

Grietas

Presentan una abertura o profundidad mayor y requieren prestar especial atención a su origen.

No conviene clasificar una grieta únicamente por su anchura. También deben observarse:

  • su profundidad;
  • longitud y dirección;
  • lugar donde aparece;
  • evolución con el tiempo;
  • materiales que atraviesa;
  • existencia de desplazamiento entre ambos lados.

Estos datos aportan mucha más información que una simple medición en milímetros.

¿Cuándo no deberías limitarte a tapar la grieta?

Una fisura superficial y estable normalmente puede incluirse dentro de los trabajos habituales de preparación de una fachada.

Sin embargo, existen determinadas señales que aconsejan detenerse antes de reparar y pintar.

Conviene solicitar una valoración profesional cuando:

  • la grieta aumenta con el tiempo;
  • vuelve a aparecer repetidamente después de repararla;
  • existe desplazamiento entre los dos lados de la abertura;
  • atraviesa diferentes elementos constructivos;
  • aparecen grietas diagonales importantes;
  • existen deformaciones visibles;
  • el problema aparece tanto en el exterior como en el interior;
  • hay desprendimientos importantes alrededor de la grieta.

Una pintura, una masilla o incluso un revestimiento elástico no solucionan un problema estructural.

Cómo reparar grietas y fisuras en una fachada paso a paso

Una vez comprobado que estamos ante una reparación compatible con trabajos habituales de mantenimiento, podemos comenzar a preparar el soporte.

Preparación y limpieza de una fisura de fachada antes de repararla

Paso 1. Revisa el estado general de la zona

No observes únicamente la línea de la grieta.

Comprueba también si alrededor existen:

  • pinturas descascarilladas;
  • mortero hueco o desprendido;
  • zonas arenosas o pulverulentas;
  • humedad;
  • algas, moho o suciedad;
  • reparaciones antiguas deterioradas.

La reparación debe realizarse sobre una base suficientemente sólida.

Paso 2. Elimina todo el material mal adherido

Retira la pintura, masilla o mortero que esté suelto alrededor de la fisura.

Una reparación puede tener una excelente adherencia sobre la capa inmediatamente inferior y, sin embargo, desprenderse porque esa capa no estaba bien unida al soporte.

Por eso, sanear correctamente suele ser más importante que aplicar una gran cantidad de producto reparador.

Paso 3. Abre ligeramente la fisura cuando sea necesario

En algunas fisuras estables puede ser conveniente ensanchar ligeramente la abertura para eliminar los bordes débiles y conseguir que el producto de reparación penetre correctamente.

No se trata de abrir indiscriminadamente cualquier grieta.

Si existen dudas sobre su origen, profundidad o evolución, primero debe determinarse qué está provocándola.

Paso 4. Limpia bien la abertura

Después del saneado es fundamental eliminar:

  • polvo;
  • partículas sueltas;
  • restos de pintura;
  • arena y suciedad.

Puede utilizarse un cepillo adecuado, aspiración o un sistema de limpieza compatible con el soporte.

Aplicar una masilla sobre una fisura llena de polvo reduce considerablemente su adherencia.

Paso 5. Consolida los soportes débiles

Si al pasar la mano por la pared se desprende polvo o arena, el soporte puede estar degradado o pulverulento.

En estos casos puede ser necesario utilizar un fijador o consolidante adecuado antes de realizar la reparación o antes de aplicar el acabado final.

El objetivo es conseguir una base cohesionada sobre la que puedan adherirse correctamente las siguientes capas.

Qué producto utilizar según el tipo de reparación

No existe un único producto adecuado para todas las grietas.

Masilla para exteriores

Las masillas específicas para exterior pueden utilizarse para pequeñas fisuras estables, imperfecciones y reparaciones superficiales.

Es importante comprobar que el producto esté indicado para uso exterior y para el tipo de soporte que vamos a reparar.

Una masilla diseñada únicamente para interiores no debería utilizarse en una fachada expuesta a lluvia, humedad y grandes cambios de temperatura.

Mortero de reparación

Cuando existe una pérdida importante de material, zonas desconchadas o partes del enfoscado deterioradas, puede ser necesario reconstruir primero el soporte con un mortero adecuado.

Aplicar grandes espesores de masilla donde realmente falta mortero no suele ser la solución más adecuada.

Selladores elásticos

En determinados encuentros o fisuras sometidas a pequeños movimientos puede resultar conveniente utilizar materiales capaces de conservar cierta elasticidad.

Un material totalmente rígido puede volver a abrirse si las dos partes del soporte continúan moviéndose ligeramente.

Esto no significa que cualquier grieta pueda solucionarse simplemente utilizando un sellador flexible: primero debe valorarse el tipo de movimiento y el sistema más apropiado.

Sistemas reforzados con malla

Hay situaciones en las que puede resultar recomendable reforzar una reparación mediante una malla de fibra de vidrio adecuada.

Puede utilizarse, dependiendo del sistema, en:

  • zonas con fisuración recurrente;
  • encuentros entre materiales diferentes;
  • reparaciones de mayor superficie;
  • zonas donde interesa repartir mejor las tensiones.

La malla debe quedar correctamente embebida dentro del material de reparación correspondiente. Colocarla superficialmente sobre una grieta y cubrirla simplemente con pintura no constituye un sistema correcto.

Reparación reforzada de una fisura de fachada con malla de fibra de vidrio

Por qué una grieta vuelve a aparecer después de repararla

Es una situación bastante frecuente: se rellena una grieta, se pinta la fachada y unos meses después aparece exactamente en el mismo lugar.

Una posible causa es haber realizado una reparación demasiado rígida sobre una zona que continúa experimentando pequeños movimientos.

El soporte se dilata o se contrae, mientras que el material utilizado para rellenarlo apenas puede deformarse. Finalmente, la tensión vuelve a concentrarse en el mismo punto y la fisura reaparece.

También puede ocurrir porque:

  • no se eliminó correctamente el material deteriorado;
  • quedó polvo dentro de la abertura;
  • la reparación tenía poco espesor;
  • no se respetaron los tiempos de secado;
  • sigue existiendo humedad;
  • no se solucionó la causa original.

Por eso es importante considerar la reparación como un sistema completo, no simplemente como el acto de rellenar un hueco.

¿Qué hacer si toda la fachada presenta pequeñas microfisuras?

Cuando existen unas pocas fisuras localizadas pueden tratarse individualmente.

Pero si prácticamente toda la fachada presenta una microfisuración generalizada, reparar una por una puede no ser la solución más lógica.

Primero habrá que comprobar el estado y adherencia del revestimiento existente. Una vez saneado y consolidado el soporte, puede estudiarse la utilización de un sistema de acabado especialmente indicado para soportar pequeñas tensiones o puentear determinadas microfisuras.

Aquí es donde pueden resultar interesantes determinados revestimientos elásticos o impermeabilizantes para fachadas.

¿Un revestimiento elástico puede tapar las grietas?

Un revestimiento elástico puede aportar una mayor capacidad para acompañar pequeños movimientos del soporte y puede ayudar a proteger la fachada frente a la penetración del agua de lluvia.

Pero esto no significa que pueda aplicarse directamente sobre cualquier grieta.

Una grieta abierta, una zona de mortero desprendida o una reparación deteriorada deben tratarse previamente.

La capacidad de un revestimiento para puentear fisuras también depende de sus prestaciones, del espesor aplicado y del sistema recomendado por el fabricante.

Por ello, un revestimiento elástico debe entenderse como parte de la protección final de la fachada, no como sustituto de una reparación necesaria.

Cómo preparar la reparación antes de volver a pintar

Una vez reparadas las grietas hay que respetar el tiempo de secado indicado para el material utilizado.

Después puede ser necesario:

  1. regularizar o lijar determinadas reparaciones;
  2. eliminar nuevamente el polvo;
  3. comprobar que el soporte está seco;
  4. igualar absorciones;
  5. aplicar una imprimación o fijador cuando sea necesario.

Este último punto es importante.

Una zona reparada puede absorber la pintura de manera diferente al resto de la fachada. Si se pinta directamente, pueden aparecer diferencias de tono, brillo o textura incluso utilizando exactamente la misma pintura.

Qué pintura utilizar después de reparar las grietas

La elección del acabado dependerá del estado de la fachada y del nivel de protección que necesitemos.

En una fachada estable y correctamente reparada puede utilizarse un revestimiento exterior adecuado para el soporte y las condiciones de exposición.

Cuando existe microfisuración, una elevada exposición a la lluvia o se busca una mayor capacidad para acompañar pequeños movimientos, puede valorarse un revestimiento elástico o impermeabilizante específico para fachadas.

En cualquier caso, el acabado final debería aplicarse únicamente cuando la preparación y las reparaciones anteriores estén correctamente terminadas.

Errores frecuentes al reparar grietas en una fachada

Los problemas más habituales suelen producirse antes incluso de empezar a pintar.

Entre los errores que conviene evitar están:

  • pintar directamente encima de la grieta para ocultarla;
  • rellenarla sin retirar previamente el material suelto;
  • no limpiar el polvo después de abrirla;
  • utilizar una masilla indicada únicamente para interiores;
  • rellenar grandes pérdidas de mortero únicamente con masilla;
  • realizar una reparación demasiado rígida en una zona con movimiento;
  • aplicar espesores superiores a los recomendados;
  • pintar antes de que la reparación esté completamente seca;
  • confiar en que una pintura elástica resolverá cualquier grieta;
  • ignorar una grieta que continúa aumentando.

Una buena preparación puede parecer más laboriosa, pero normalmente determina la durabilidad de todo el trabajo posterior.

Preguntas frecuentes sobre grietas y fisuras en fachadas

¿Se puede pintar directamente encima de una grieta?

No es recomendable. La pintura puede ocultar temporalmente una fisura muy fina, pero no repara el soporte. Si existe una abertura definida, debe valorarse y prepararse antes de pintar.

¿Hay que abrir siempre una grieta antes de rellenarla?

No. En determinadas fisuras estables puede ser conveniente abrir ligeramente los bordes para conseguir una reparación adecuada, pero no debería hacerse de forma automática en cualquier grieta. Si hay dudas sobre su origen o profundidad, primero debe evaluarse.

¿Qué diferencia hay entre una fisura y una grieta?

Las microfisuras suelen afectar principalmente a las capas superficiales, mientras que una grieta puede presentar mayor abertura y profundidad. Sin embargo, su importancia no depende únicamente de su anchura, sino también de su evolución, ubicación, dirección y posible movimiento.

¿Qué masilla se utiliza para reparar grietas exteriores?

Debe utilizarse una masilla específicamente indicada para exterior y compatible con el soporte. Para reparaciones profundas, pérdida de mortero o zonas sometidas a movimiento puede ser necesario utilizar otro tipo de material.

¿Por qué vuelve a salir una grieta después de repararla?

Puede deberse a movimientos del soporte, una preparación insuficiente, un material demasiado rígido, humedad o una causa original que no se ha solucionado.

¿Cuándo hay que utilizar malla de fibra de vidrio?

Puede formar parte de determinados sistemas de reparación en zonas con fisuración recurrente, encuentros entre materiales o reparaciones de mayor extensión. Debe instalarse siguiendo el sistema recomendado y quedar embebida correctamente en el material correspondiente.

¿Un revestimiento elástico evita que vuelvan a salir grietas?

Puede absorber determinadas microfisuras y pequeños movimientos, pero tiene unos límites. No sustituye la reparación previa de una grieta abierta ni soluciona problemas constructivos.

¿Cuánto tiempo hay que esperar después de reparar antes de pintar?

Depende del producto utilizado, del espesor aplicado, de la temperatura y de la humedad ambiental. Debe respetarse siempre el tiempo de secado indicado por el fabricante antes de aplicar imprimaciones o revestimientos posteriores.

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