Los muebles de exterior sufren mucho más de lo que parece. Sol intenso, lluvia, humedad, polvo, cloro de piscina o incluso el salitre en zonas costeras terminan deteriorando la madera, apagando el color y reduciendo la vida útil del mobiliario.
Sin embargo, con el tratamiento adecuado y un mantenimiento sencillo, es posible mantener mesas, sillas, pérgolas y bancos de jardín en perfecto estado durante años.
Tanto si se busca renovar una terraza, conservar muebles de madera tropical o proteger una inversión en mobiliario exterior de calidad, esta guía explica de forma práctica cómo hacerlo correctamente.